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Diseñador con más de 20 años de experiencia.

Responsable de la estrategia creativa en Small.

Consultora de diseño especializada en transformar organizaciones a través de la marca, el producto y la experiencia centrada en el usuario con sede en Alicante.

Ha colaborado con grandes marcas como El Ganso, Sacyr, Unión Fenosa Gas, Sprinter, MTNG Experience, Suavinex, Iturri, Eurona o Tkrom y trabajando mano a mano con startups y PYMES que creen que la marca y el diseño son clave en la generación de valor para su negocio.

Roberto Ramos
Socio y Director Creativo
Rebranding o Restyling

Puedes utilizar la palabra en inglés que más te guste. Yo personalmente prefiero usar el término rediseño para hablar de procesos de transformación de marca. Porque en definitiva, a eso hacen referencia cualquiera de los dos términos: al proceso por el cual una marca evoluciona y se alinea a la estrategia de negocio de una compañía para ayudarla a definir la forma en la que ésta se va a relacionar con sus consumidores, empleados, proveedores y con la sociedad en general.

 

¿Pero esto no iba de tipografías, colores y logotipos?

Bueno si, pero sólo en parte. Esto en realidad, va de actitudes y comportamientos. Va de expectativas y por supuesto de experiencias.

Las marcas dan vida a los negocios a través de las historias que impulsan sus valores. Porque, a pesar de lo que pueda parecer, las personas no compramos de forma meditada y racional sino que compramos por impulsos emocionales. Por afinidad. Por el mensaje que transmitimos al resto al usar una u otra marca. Por la manera en que una marca me acerca a mi yo idealizado. Y ese es un juego en el que el deseo suele ganar a la necesidad. Un territorio abonado para las marcas, que se construyen de relaciones. De historias.

 

…compramos por impulsos emocionales

 

Las marcas se definen desde la autenticidad, desde el descubrimiento de lo que nos hace únicos como empresa y por lo tanto de lo que nos hace diferentes al resto.

¿Tu marca es capaz de ayudarte en todo esto? Si la respuesta es no, lo siento amigo, tu no tienes una marca, tu tienes una empresa con un logo en la puerta. Aunque sea muy chulo y use los colores de moda esta temporada y tengas una página web con un UI “flat design”, aunque la haya diseñado un diseñador molón y gafapasta que ganó un premio Laus. Es como el que tiene una chaqueta sin mangas, por mucho que se empeñe lo que tiene es un chaleco.

Antes de plantearnos el rediseño de una marca debemos hacernos tres preguntas fundamentales que nos ayudarán a construir nuestro relato: ¿A quién nos dirigimos? ¿Qué queremos ser para ellos? Y la tercera: ¿nuestra marca nos ayuda a conseguir este objetivo?

En primer lugar es fundamental tener claro qué tipo de personas quiero atraer a nuestra organización, para después definir cuál es nuestra propuesta de valor hacia ellos, o lo que es lo mismo, cómo les voy a ayudar a conseguir sus metas.

 

Cada marca es diferente. No hay una fórmula mágica

Lo siento. Por eso el grado de intervención en cada caso es diferente y el mismo proceso abordado por equipos y personas diferentes dará resultados diferentes. Esto es así. Y entonces ¿cómo puedo evaluar de forma objetiva si el resultado del rediseño es lo que necesito? Pues no hay otra forma que preguntándonos a dónde vamos y si la nueva marca nos ayudará a llegar hasta allí de forma eficiente, construyendo relaciones sólidas por el camino. Y medir, medir, medir. Porque sino, corremos el riesgo de evaluar la efectividad de nuestra marca desde la subjetividad de un despacho y amigo, tengo otra noticia que darte: Tu marca no te pertenece a ti. Pertenece a tus consumidores. Ellos tienen el poder de encumbrarla o de hundirla. Todo depende de lo fuertes que sean los vínculos que consigas crear con tus ellos. Todo depende de lo relevante que consigas ser para alguien. Hay estudios que nos dicen que si desaparecieran el 70% de las marcas actuales, no pasaría nada. Nadie las echaría de menos ¿Quieres ser de este grupo o del 30% restante?

Algunas marcas, para volver a ser relevantes necesitan redefinir su propósito, su esencia, su razón de existir, otras, incluso su nombre, para evidenciar aun mas los cambios, otras sin embargo, tan sólo necesitan ajustar el tono de su mensaje o la forma en la que este llegará a sus respectivas audiencias a través de cada uno los puntos de contacto. Todo depende de la diferencia que exista entre lo que somos hoy y lo que queremos ser mañana. Los productos, la forma en la que estos llegan al consumidor, el lugar en el que se realiza la compra, el trato del vendedor, la usabilidad de la página web, el lenguaje utilizado en cada mensaje, los medios que utilizamos para publicitarnos… Todo comunica. Todo es marca. Y por lo tanto, todo es susceptible de ser rediseñado para ayudar a alinear lo que somos, lo qué hacemos, lo qué decimos y cómo lo decimos para ayudarnos a configurar un relato coherente y consistente.

 

…todo comunica. Todo es marca.

 

Rediseña tu marca

Si crees que necesitas aportar enfoque, unidad y cohesión a los equipos internos rediseña tu marca.

Rediseña tu marca si quieres dar un cambio de rumbo a tu empresa.

Rediseña tu marca si has pasado una mala época y ahora todo va viento en popa y quieres gritarle al mundo “I´m back” como James Brown.

Rediseña tu marca si quieres asociarte a nuevos conceptos e ideas importantes para tu público.

Rediseña tu marca para conseguir nuevos consumidores, o si quieres posicionarla en nuevos momentos de consumo.

Rediseña tu marca si ya no representa lo que eres.

Rediseña tu marca si el uso a dispersado tu mensaje.

 

La marca es ideal como vehículo transformador y como motor de innovación. La marca es ideal para vertebrar la organización y aporta un discurso único. Úsala. Invierte en ella. Es tu activo más importante. Es lo único que perdurará en el tiempo. La personas van y vienen, la tecnología se quedará obsoleta, los productos cambian, pero la marca, mientras siga construyendo relaciones de beneficio mútuo seguirá viva.

 

…la marca…es lo único que perdurará en el tiempo

 

Así que la próxima vez que te plantees la necesidad de un rebranding, un restyling, un rediseño o como quieras llamarlo olvídate de tipografías, logotipos y colores y piensa antes en la estrategia. Tú marca saldrá ganando y tus clientes también.

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