img
image

Licenciada en Publicidad y Periodismo, amante de las imágenes y las palabras. Toda mi trayectoria profesional ha estado vinculada al mundo de la comunicación y las relaciones públicas.

Desde hace seis años me dedico a comunicar desde el corazón en @EnergySistem, empresa especializada en la elaboración de dispositivos de audio personal. Me apasiona el mundo de la comunicación y el trato con las personas. Por ello creo que para comunicar y conectar con el público hay que primero saber escuchar.

Desde los departamentos de MK y Comunicación de las empresas tenemos el reto de transformar la manera en la que interactuamos con nuestros públicos para conseguir convertir a los consumidores en fans.

Noemi Climent
International Communications Manager
El valor de emocionar en comunicación

«Para hablar simplemente hay que mover los labios, para comunicar hay que mover el corazón: el tuyo y el ajeno.”

— Risto Mejide —

 

Diferenciarse es la clave para ser diferente

En la sociedad de consumo, en general, y en un sector como el tecnológico, en particular, donde la calidad se presupone, diferenciarse es esencial para no acabar convirtiéndose en una marca más que vende otro producto más.

Precisamente, para diferenciarnos, las marcas tenemos que hacer las cosas de forma diferente, entender bien las necesidades de nuestros clientes y ofrecerles los productos o servicios que realmente consigan satisfacerlas.

En este punto cobra especial relevancia no sólo lo que contamos sino cómo lo contamos y lo que aportamos como marca a otro nivel: el emocional. Ya que la emoción es lo que mueve a las personas a la acción. Para ilustrar mejor esta afirmación, quiero compartir el siguiente vídeo que ejemplifica de forma sencilla cómo el uso de las emociones contribuye a la eficacia del mensaje.

 

 

A la hora de comunicar es importante ser auténticos y contar a los consumidores tanto quiénes somos como quiénes no somos.  Utilizar las emociones hace que cualquier mensaje que queramos transmitir sea más recordado por quienes se identifiquen con esas emociones.

Pretender llegar a todo el mundo sin excepciones y comunicar masivamente de forma indiscriminada convierte a una marca en un ente generalista y frío con pocas posibilidades de conectar emocionalmente con alguien.  Al final quien quiere ser todo para todos acaba por no ser nada para nadie.

 

Al final quien quiere ser todo para todos acaba por no ser nada para nadie

 

Aunque en ocasiones existe la creencia de que estar muy enfocado en un nicho de mercado, es decir, en personas que comparten una misma necesidad, puede implicarnos menos oportunidades de negocio y ventas, en mi opinión, es al revés.

Cuando te diriges a un público concreto tienes una mayor ventaja competitiva si realmente conoces bien quién es tu target, cómo piensa, cuáles son sus gustos y preferencias, cómo se comporta….Permitiéndote diferenciarte del resto de competidores y conectar con tu público de manera mucho más eficaz.

 

Las marcas también son personas

Como consumidores, ¿nos hemos parado a reflexionar por qué nos sentimos más identificados con algunas marcas que con otras? ¿Qué es realmente lo que nos atrae más allá de los productos que venden o los servicios que ofrecen? La respuesta es clara: que piensan y sienten como nosotros.

Las personas consumimos marcas que nos caen bien, con las que nos sentimos identificadas y tenemos algo en común. Cada persona es única y cada marca también lo es porque tiene unos valores y una forma particular de hacer las cosas que la diferencia de las demás.

Una marca no solo es una entidad con un logotipo y un eslogan, es mucho más, ya que tiene una personalidad y un estilo propio capaz de generar vivencias y experiencias con el uso de sus productos. Podemos decir que las marcas también son personas que nacen, crecen, evolucionan…Y que comunicar no es otra cosa que llegar al corazón de las personas que son como nosotros.  Porque si conocemos bien cómo es nuestro target, sabremos perfectamente cómo hablarle y en qué medios hacerlo, teniendo más oportunidades de conectar con él.

Los consumidores prefieren comprar marcas más empáticas, que se pongan en su lugar, les escuchen, entiendan sus inquietudes y les den un trato personalizado. Por ello, las empresas que trabajan su comunicación enfocándola 100% al cliente tienen muchas más probabilidades de tener éxito y aumentar sus ventas que aquellas que no lo hacen.

 

Los consumidores prefieren comprar marcas más empáticas, que se pongan en su lugar, les escuchen, entiendan sus inquietudes y les den un trato personalizado

 

Y es que para vender más, nuestro target tiene que confiar en nosotros, sentir que nos preocupamos por él y dejar de percibirnos como una marca más en el mercado que se dirige a una gran masa homogénea de personas.

Es probable que estemos presenciando un cambio en la forma en que las marcas nos comunicamos con nuestros seguidores. Cada vez más nos estamos sumando a la elaboración de contenidos personalizados y a la creación de storytelling emocionales que conecten con nuestro público. Y es que es posible crear contenidos relevantes para nuestros usuarios que hablen de la marca y enriquezcan la comunicación.  Nunca el valor de los contenidos ha cobrado tanta importancia como lo está haciendo en los últimos años. Lejos han quedado los anuncios en los que las marcas hacíamos alusión directa al producto o al precio.  Lo vemos en la gran cantidad de piezas que, a través del uso de las emociones, buscan conectar emocionalmente con los consumidores para que éstos se sientan más identificados con la marca.

Desde los departamentos de marketing y comunicación de las empresas a veces nos centramos mucho en disponer de estudio con el objetivo de disponer de datos que nos ayuden a conocer mejor los hábitos de consumo de nuestros consumidores sin darnos cuenta que el valor diferencial de una marca está realmente en saber escuchar a quienes la consumen.  La opinión del usuario siempre es la base para construir un buen producto.  El principal problema que existe hoy en la comunicación empresarial es que las marcas no escuchamos para entender, sino que escuchamos para responder.

 

…el valor diferencial de una marca está realmente en saber escuchar a quienes la consumen

 

Deberíamos enfocarnos en conocer y hacer uso de las herramientas que tenemos para hablar directamente con las personas que consumen nuestros productos. Si les preguntamos, a través de redes sociales, por ejemplo, cómo quieren que sea el próximo producto o qué mejoras incorporarían a uno ya existente, nos darán su opinión sin pedirnos nada a cambio.

Esto nos permite entablar conversaciones directas con nuestros seguidores. Y una marca que tiene la capacidad de generar conversaciones con su público, es mejor percibida y tiene mayor probabilidad de ser elegida en la decisión final de consumo convirtiendo a sus seguidores en fans.

Tener la capacidad de escuchar y enfocar la comunicación a nuestros seguidores es un gran valor diferencial. Cuánto más nos mostremos como marca y más potenciemos nuestros valores en la comunicación, más confianza generaremos en nuestros consumidores y con mayor probabilidad nos convertiremos en una Love Brand con muchos Brand Lovers.  ¿Y es que acaso no es eso lo que queremos todas las marcas?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies